Farmacias con Desfibrilador

Farmacias con Desfibrilador

Farmacias con desfibrilador | La muerte súbita nos sorprende cuando afecta a algún deportista o personaje conocido porque se viraliza y se hace público al instante. No obstante, hay más de 4.000 personas que fallecen por este motivo sólo en Cataluña cada año.

La solución, dicen los expertos, no existe al 100%. Sólo recomiendan una buena prevención: realizar deporte y seguir una alimentación saludable.

A su vez, algunas iniciativas, como «Barcelona, ciudad cardioprotegida», impulsan la colocación de desfibriladores en lugares públicos y/o de mucho tráfico de gente, como las farmacias.

Ya en febrero se inició la campaña «Barcelona, territorio cardioprotegido» gracias a la Associació de Barcelona Salut, principal impulsora del proyecto, la Associació de Farmàcies de Barcelona y la Fundació Brugada, que iniciaron un proyecto de concienciación e implantación de desfibriladores fácilmente identificables, teniendo como patrocinador principal de una reciente fase a Fedefarma, partner que ofrece este servicio a más de 2.000 farmacias sólo en Cataluña.

El proyecto, considerado como científico por el Hospital Clínic de Barcelona, implica la instalación de los desfibriladores de última generación en farmacias socias de Fedefarma, entre otros centros, con el fin de evitar episodios de muerte súbita de cualquier ciudadano que se encuentre cerca de una de ellas.

El objetivo no es otro que contribuir a cardioproteger territorios, hasta el punto de lograr la acreditación de «espacio cardioprotegido» que otorga el organismo internacional de Institute of Cardioprotective Cities, vinculado a la Organización Mundial de la Salud.

El programa de cardioprotección se inició con el desarrollo de «Barcelona, ciudad cardioprotegida», dotando a 125 farmacias con desfibrilador, a partir de una selección por distritos llevada a cabo por una comisión compuesta por Barcelona Salut, el Ajuntament de Barcelona, la Associació de Farmàcies de Barcelona (AFB) y el Col·legi de Farmacèutics.

Texto de Laura Mazuelo